El dinero puede comprar una cama, pero no el sueño; libros, mas no la inteligencia; alimentos, no así el apetito; finas ropas, aunque no la belleza; una casa, mas no un hogar; medicamentos, pero no la salud; lujos, aunque no la cultura; diversiones, si bien no la felicidad; alguna religión, mas no la salvación; un pasaporte adonde sea; pero no al paraíso

Anónimo